Principales factores de la eficacia en el trabajo

Una buena gestión de la eficacia de las personas en las organizaciones tiene ventajas tanto para el individuo como para la empresa

Executive Excellence

Te resumimos las ideas principales del artículo ¿Qué hacer para ser más eficaz? escrito por Pablo Maella y publicado en Executive Excellence. Según el autor, la eficacia de los trabajadores de una organización depende de los siguientes factores:

Capacidad
Son los conocimientos, habilidades y actitudes necesarios para realizar las tareas y alcanzar los objetivos. Todas las personas poseemos una serie de capacidades, pero para ser eficaces en el trabajo tenemos que tener las adecuadas para el puesto que desempeñamos.

Automotivación
Es la disposición a poner el esfuerzo necesario para conseguir una meta. La conducta visible de la motivación es el esfuerzo. Si alguien está realmente motivado se percibe en que se esfuerza más.

Autogestión
Capacidad de decidir y obrar de una persona en su trabajo, de acuerdo con sus criterios. Para favorecer la autogestión, la empresa debe cumplir tres condiciones:
-clarificar tareas y objetivos
-facilitar los recursos mínimos necesarios para alcanzarlos
-dar autonomía para actuar y tratar de conseguir los objetivos

Simplificación
Se trata de hacer las tareas de la manera más sencilla posible. La simplicidad no es natural: has de buscarla para que suceda. En la práctica, las cosas se vuelven cada vez más complicadas por se tiende a “añadir” más a lo ya existente, en vez de eliminar.

Suerte
Por suerte entendemos la repercusión en los resultados que puedan tener aquellos hechos y situaciones que se dan en la realidad externa a la persona y sobre los que casi no tiene control. Son elementos que pueden afectar a nuestra eficacia, y nosotros podemos tener que ver muy poco en ello.

Responsabilidad
Es el motor de la eficacia, ya que nos mueve a asumir los compromisos y deberes del trabajo. La responsabilidad es la que nos lleva a poner todos los esfuerzos para actuar eficazmente, aunque sepamos que algunas de las variables del rendimiento no dependen enteramente de nosotros.

La eficacia individual y la eficacia empresarial
Gestionar la eficacia de las personas en las organizaciones tiene ventajas tanto para el individuo, que verá cómo se multiplican sus posibilidades de progreso profesional debido a su mayor competencia, como para la organización, ya que las empresas que cuenten con profesionales eficaces, también lo serán ellas. Por otro lado, las compañías que no traten de potenciar la eficacia de sus colaboradores obtendrán unos pobres resultados empresariales.

Las organizaciones que promueven la eficacia de sus colaboradores están propiciando a su vez un cambio importante en quién es el responsable de los resultados de la empresa. No se trata de pensar únicamente en qué es lo que la organización puede hacer para que sus colaboradores sean más eficaces, sino también de pensar en qué es lo que los colaboradores pueden hacer para que la organización sea más eficaz.

Este planteamiento tiene consecuencias importantes de cara a establecer una cultura de empresa basada en la responsabilidad individual, donde el individuo que apela a las manidas excusas de que las causas de sus malos resultados son por cuestiones ajenas a él, deja de tener credibilidad frente al profesional que, a pesar de las adversidades, ha hecho todo lo posible para ser eficaz. De cada persona, y sólo de cada persona, depende si se quiere ser eficaz, y de cada Dirección, y sólo de cada Dirección de la compañía, depende si se quiere que la empresa sea eficaz.

Artículos de interés, Mercado laboral

04/01/2012

Vota

 
 

Comentarios (3)

12/01/12 · Obdulia dijo:

Buenas moches,
tan sólo un pequeño comentario respecto a la responsabilidad y la motivación, ya que a veces se confunden estas variables de la eficiencia, valorándose el que los trabajadores trabajen un número de horas superior al de su jornada laboral (horas extras que no se pagan en muchos casos). De manera que si el trabajador cumple estrictamente su horario laboral se puede interpretar como que el trabajador está poco motivado, y es poco responsable, a pesar de haber cumplido con el trabajo planificado, o incluso superar su objetivo, por no hablar de la buena calidad del trabajo realizado.
Desde mi punto de vista, si se necesita usar más cantidad de horas de las establecidas en la jornada laboral se está siendo poco eficiente, o tal vez ha habido una mala planificación de las tareas según los recursos disponibles, lo cual cuesta reconocer a muchos "jefes".

Saludos.

12/01/12 · Anónimo/a dijo:

Hola,

Me parece muy acertado el resumen que habéis publicado, sin duda, recoge aquellas cuestiones más importantes y/o relevantes según mi parecer.

He leído el artículo completo y en general me parece interesante y correcto pero tenemos que tener mucho cuidado con esta parte del párrafo inicial:
"Un vendedor eficaz es el que vende, no el que trata de hacer todo lo posible para lograrlo, y es más eficaz en la medida que vende más."

Si bien, esta afirmación es cierta, debemos tener mucho cuidado con ella. A lo largo de mi carrera profesional (15 años), he conocido a vendedores que inicialmente parecían y eran reconocidos como los más eficaces, simplemente porque vendían más. También he visto como desde dirección se les premiaba solamente a ellos porque vendían mucho. Con el tiempo, esas ventas se convirtieron en clientes descontentos y por el camino hubo otros "daños colaterales", es decir, se perdieron buenos vendedores que se sentían contrariados con esta situación. Al final, los vendedores estrella acabaron saliendo por la "puerta de atrás" pero los buenos, ya no volvieron...

Creo que debemos atender a la calidad, ya que ésta, siempre nos reportará más riqueza. La calidad se traduce en clientes satisfechos y más fieles y a medio/largo plazo, la compañía crece en valor.

Gracias por vuestro tiempo y un saludo.

Albert.

12/01/12 · antonio rodriguez dijo:

Bueno, al fin alguien dice la realidad de como conseguir la eficacia en el trabajo.
Hasta ahora siempre se habló de la falta de productividad achacandosela fundamentalmente al trabajador, y como principal causa se argumentan los puentes entre dias festivos, que sí, que también lo es, pero más importante a mi forma de ver es lo que se dice en este artículo.
Motivación del trabajador (que por desgracia en este país hay poca) y que deberá venir dada por la empres.
Capacidad del trabajador para lo cual se requiere una formación del mismo si es acto para ese trabajo y por desgracia los cursos que se impartieron en este país para conseguir las subvenciones que daba la CEE fueron una clara pantomína.
-clarificar tareas y objetivos que en un porcentaje muy alto el trabajador no sabe cuales son.
-facilitar los recursos mínimos necesarios para alcanzarlos que debería ser una condición mínima y en este país de la pandereta parece un sueño.
-dar autonomía para actuar y tratar de conseguir los objetivos y donde por desgracia el empresario sigue pensando que si no lo hace él, los demás no sabrían hacerlo.
Yo creo que es hora, que los empresario dejen o dejemos de mirarnos al ombligo y que pensemos que una empresa es un colectivo que funciona como un engranaje en donde si uno falla, esa empresa ya deja de ser competitiva

Opina:

Para opinar en el blog es obligatorio que introduzcas tu dirección de correo, aunque dicha dirección no se publicará.

Tu comentario será moderado y sólo se publicará previa validación.


Cargando

Links de interés