Se crearon 151.400 empleos en España, según la EPA

Resumen semanal de noticias del mercado laboral español: Semana 23/07-29/07 de 2011

29/07/2011
Se crearon 151.400 empleos en España, según la EPA. La población activa sube en 74.900 personas este trimestre, con lo que el número de activos se sitúa en 23.136.700 personas (El Economista).

28/07/2011
La moratoria a los trabajadores rumanos no afectará a los que estén en paro. Los titulares de Trabajo de España y Rumanía se reúnen para estudiar cómo poner en práctica el plan (20 minutos).

27/07/2011
El coste laboral por trabajador aumentó un 0,5% en 2010. El coste neto que las empresas tuvieron que afrontar por cada trabajador en 2010 ascendió a 30.541,28 euros, un 0,5% más que en el año precedente (Expansión).

26/07/2011
La mitad de los españoles teme quedarse en paro este año. Un estudio de la Fundación de las Cajas de Ahorros revela que una mayoría de ciudadanos (los españoles) no confía en las previsiones de crecimiento para 2012 (El País).

25/07/2011
Rubalcaba defiende un contrato de aprendizaje para los jóvenes. La fórmula, que ya está preparando el Gobierno, tendría incentivos fiscales y bonificaciones (Público).

24/07/2011
Jóvenes universitarios apuestan por la internalización de las empresas como medida ante la situación económica. Tres jóvenes universitarios han ideado un proyecto, FPM Consulting, que consiste en asesorar a empresas e instituciones que quieran internacionalizar su actividad enfocándose a economías de "difícil" acceso como los países árabes, especializándose en Marruecos (El Economista).

23/07/2011
La buena vida. La filosofía del decrecimiento y la crisis revitalizan los grupos que buscan la felicidad con menos consumo (La Vanguardia).

Mercado laboral, Noticias de empleo

29/07/2011

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Coaching personal: La serenidad en la gestión de conflictos personales y laborales

La coach Mónica Esgueva nos habla de la serenidad como elemento clave para gestionar conflictos personales y laborales. El autoconocimiento y la gestión de las emociones también juegan un papel importante en el desarrollo profesional.

La serenidad hoy

Mónica Esgueva

Hoy en día hace falta mucho interés y ganas para encontrar momentos y espacios de soledad y quietud, pues todo nos arrastra hacia la distracción. La actividad incesante es la reina de nuestros días.

Sin embargo, es la serenidad, el silencio y la soledad lo que desenmascara nuestro ego, pues es la actividad lo que alimenta la personalidad y la gratificación, lo que hace al ego sentirse importante. Para lograr una serenidad general y estable, es importante evitar mezclarse en discusiones antagonistas y aferrarse a posiciones contenciosas que no llevan a ninguna parte y reavivan una lucha interna perjudicial. No puedes estar en guerra con el exterior y pretender una paz interna, es una gran incoherencia. Es imposible intentar que tu energía aumente y se aquiete si te pasas el día luchando. Da igual si tu causa es justa o no lo es: al final te quedas enzarzado en una batalla sin poder abandonar la lanza y el escudo.

Está claro que alguna que otra discusión es inevitable en las interacciones de la vida diaria social y el trabajo, pero lo fundamental es que mantengamos las disputas cortas y que las hagamos lo menos emocionales posibles, gestionando los conflictos con transparencia y buena voluntad. Hay que saldar y resolver todos los asuntos pendientes sin que se vayan arrastrando por desidia o miedo.
No quiero decir que tengamos que enamorarnos de todo el mundo que pasa por nuestra vida, pero al menos hemos de estar reconciliados con todas las situaciones y circunstancias con las que nos encontramos —hasta las menos agradables, o especialmente esas—, sobre todo para que no sean las emociones las que nos atrapen y nos controlen a pesar nuestro. Esto también requiere una limpieza en nuestra relaciones sociales: librarnos de los enredadores, despedir a los folloneros que nos descalabran y a aquellos con los que siempre nos estamos peleando. Deséales lo mejor y permite que sigan su camino. Es mucho más importante la libertad y la paz mental que ganar pequeña batallas.
También es fundamental desarrollar la disciplina de no criticar ni juzgar, pues esto nos encierra en el mundo del ego que siempre quiere tener razón, elevarse por encima de los demás a toda costa y sentirse importante. Para serenarse hay que distanciarse de las emociones tribales y más básicas. También es necesario buscar tiempo para encontrarnos con nosotros mismos, para contemplar nuestra vida y a nuestro yo interior. Asentarnos en el silencio y abrazarlo sin necesitar llenarlo de ruido y distracciones. Puede ser sentándonos en nuestro salón, paseando por el bosque o la playa al amanecer, haciendo yoga o recogiéndonos en ese lugar donde nadie nos molestará y podremos aquietarnos. Hacer de esto una rutina nos ayudará a centrarnos y no sentir que remamos contracorriente o sin rumbo fijo.
La serenidad también procede de dejar que cada persona sea como quiere ser. No podemos cambiar a los demás y a menudo malgastamos muchas fuerzas intentándolo sin fruto. No hay más que dos opciones sabias: o aceptas a la persona tal y como es, y la amas incondicionalmente de esta manera; o bien, si no te gusta lo que ves, te vas. El resto supone un gran desgaste de energía y una batalla que de antemano está perdida y genera gran estrés.
Además, demasiadas personas terminan dañadas a causa de la búsqueda de confrontación que el ego parece necesitar para sentirse poderoso. La pelea sólo se produce cuando la persona necesita subirse por encima del otro, sentirse ganador, en posesión de la verdad, superior... En realidad, ni una sola pelea merece la pena.


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Coaching ejecutivo para directivos y managers

Artículos de interés, Mercado laboral

26/07/2011

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InfoJobs con las víctimas de Noruega

El equipo de InfoJobs envía todo su apoyo y cariño al pueblo noruego en estos terribles momentos, y muy especialmente a nuestros compañeros de Schibsted en Oslo

Las sedes de los periódicos VG y Aftenposten, del grupo Schibsted, tuvieron que ser evacuadas el viernes a consecuencia de las bombas que explosionaron por la tarde en Oslo.

Afortunadamente, no ha habido ningún herido y hoy los empleados han vuelto a las oficinas. Los daños en la sede del diario VG consisten principalmente en roturas de cristales en la parte frontal del edificio, la más cercana a las delegaciones gubernamentales afectadas.

Como muestra de respeto y solidaridad con las víctimas y sus famílias, y por toda la población noruega tras la tragedia, mañana guardaremos un minuto de silencio en las oficinas de InfoJobs.

Novedades InfoJobs

25/07/2011

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El 90% de las sanciones a los desempleados fue por no renovar la solicitud de paro

Resumen semanal de noticias del mercado laboral español: Semana 16/07-22/07 de 2011

22/07/2011
Los empresarios priman más la experiencia a la hora de contratar. Los expertos en recursos humanos aconsejan aceptar el trabajo que se encuentre aunque no se ajuste exactamente a la formación recibida (La Vanguardia).

21/07/2011
El 90% de las sanciones a los desempleados fue por no renovar la solicitud de paro. Según Trabajo se impusieron sanciones a 268.209 perceptores, de las que 235.164 fueron por no renovar la demanda (20 minutos).

20/07/2011
Madrid es la segunda región con mayor exigencia de idiomas en las empresas, según ha informado en un comunicado la empresa en gestión de recursos humanos Adecco (El Mundo).

19/07/2011
Cuando su trabajo le viene grande y la formación le queda pequeña. Un tercio de los españoles opina que su puesto de trabajo está por encima de sus posibilidades formativas y cree que su capacitación profesional se encuentra por debajo de los requerimientos de su cargo (Expansión & Empleo).

18/07/2011
Solo el 27% de los españoles estaría dispuesto a cambiar de ciudad para trabajar. Solo tres de cada diez españoles tienen una buena disponibilidad para cambiar de residencia, mientras un 50% dependería de las contraprestaciones (20 minutos).

17/07/2011
El Gobierno apoya que los contratos temporales de menos de seis meses sean de fomento del empleo. Se plantea promover "experiencias piloto" para desarrollar a medio plazo un modelo de formación combinada con un empleo (La Vanguardia).

16/07/2011
De la multinacional al autoempleo. Varios ejecutivos han cambiado la seguridad de un sueldo por la incertidumbre de crear una compañía (Cinco Días).
http://www.cincodias.com/articulo/directivos/multinacional-autoempleo/20110716cdscdidir_1/

Mercado laboral, Noticias de empleo

22/07/2011

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Mejoramos la comunicación con tus candidatos

Hemos ampliado la información que los candidatos reciben sobre los procesos de selección en los que participan. Informar adecuadamente a tus candidatos mejora tu imagen como empresa reclutadora.

En InfoJobs queremos dar a los candidatos una información más realista y actualizada de sus procesos de selección sin que esto suponga un cambio en la gestión de los CVs por parte de las empresas. Con estas mejoras, la imagen de tu empresa también se verá beneficiada.

Para ello hemos realizado una serie de modificaciones:

-Los candidatos sabrán, automáticamente, si has consultado su CV.

-Cuando tu empresa esté realizando algún tipo de actividad en la gestión del proceso, los candidatos verán el mensaje “La empresa ha estado gestionando CVs”.

-Si cambias alguno de los requisitos de la oferta, los candidatos serán avisados. Así, serán conscientes de sus posibilidades reales de conseguir el puesto.

-Los candidatos serán avisados si borras una oferta en la que están inscritos. De esta forma, pueden centrar su atención en las ofertas que siguen vigentes.

-Histórico de actividad. Los candidatos pueden consultar un histórico que incluye toda la actividad que ha generado tu empresa durante el proceso de selección.


Si tienes cualquier duda o deseas más información, escríbenos a
infoempresas@infojobs.net
o llama al 902 10 60 90

Novedades InfoJobs, Nuevos servicios y mejoras

21/07/2011

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¿Somos capaces de controlar la envidia?

La envidia surge porque nos comparamos. No nos gusta tener o ser más, sino tener o ser más que los demás.

Executive Excellence

Os presentamos un interesante artículo sobre el control de la envidia, escrito por Francisco Alcaide Hernández, profesor Escuela de Negocios - Universidad Antonio de Nebrija.

La gestión de la envidia
Es conocida la historia de un genio todopoderoso que se le apareció a un individuo y le dijo:
– Pídeme lo que quieras, pero ten en cuenta que de lo que me solicites le daré a tu vecino el doble.
El individuo, tras una pausa, contestó:
– Que me quede tuerto.
Sí, hablamos de la envidia, un tema typical spanish que como escribe el artista Pedro Ruiz en su libro «RuiZcionario» (Ediciones B, 2006) es:
1. Pasión cobarde que cuanto más se tiene, más se oculta.
2. Reconocimiento del propio fracaso.
3. Cáncer de la alegría. Comadrona de la maldad.
4. Palabra que empieza por la letra E, como España.
Apuntamos algunas ideas respecto a esta cuestión:
La envidia está incrustada en la naturaleza humana. Viene de fábrica y la experimentan todas las personas, la diferencia es que unos saben domesticarla mejor que otros; unos se dejan llevar por ella y otros son capaces de ponerle riendas para que no se desboque. Quien dice que nunca siente (o ha sentido) envidia, miente. Esquilo aseguraba: «Pocos hombres tienen la fuerza de carácter suficiente para alegrarse del éxito de un amigo sin sentir cierta envidia». Celebrar los éxitos de los demás sólo es propio de personalidades muy maduras y equilibradas. Es conocida la historia de dos amigos que se encuentran y le dice uno al otro: «¡Hombre Juan! ¡Qué alegría verte! Creía que estabas muerto porque todo el mundo habla bien de ti».
La envidia surge porque nos comparamos. No nos gusta tener o ser más, sino tener o ser más que los demás. Nada es mucho ni poco sino en relación a algo. Por ello, cualquier referencia es insuficiente si al otro le van mejor las cosas (y siempre hay alguien a quien le va mejor). El gran error, por tanto, es mirar demasiado hacia «fuera» y poco hacia «dentro». Disfrute con lo que hace, evite mirar a los lados y no sentirá envidia. El viejo Morrie Schwartz, en la obra «Martes con mi viejo profesor» (Maeva, 1996) de Mitch Albom, lo expresa magistralmente: «Haz las cosas que te salen del corazón. Cuando las hagas no estarás insatisfecho, no tendrás envidia y no desearás cosas de otra persona. Por lo contrario, lo que recibirás a cambio te abrumará».
Quien destaca levanta envidias, es inevitable. «Ladran, luego cabalgamos», le decía Don Quijote a su escudero Sancho Panza. Si Vd. vuela alto siempre habrá alguien que le intente cortar las alas. No se preocupe, las críticas malintencionadas son el mejor síntoma de que uno está por el buen camino y avanza con paso firme. Al que no alcanza metas no se le dedica ni un minuto de atención.
El mayor alimento de la envidia es la mediocridad. La envidia no es más que el recurso de los menos capaces; individuos que ante la imposibilidad de alcanzar los objetivos que les gustarían, intentan que otros tampoco se alcen con ellos porque eso supondría dejar al descubierto sus carencias. Para ello no tienen reparos en maldecir las ilusiones y las conquistas de terceros con la finalidad de que desistan y así poder saciar sus propias insatisfacciones personales. 
La envidia no sólo hace acto de presencia por «acción» sino también por «omisión». Hay comportamientos que requieren ser alabados y aplaudidos, y no hacerlo, es igualmente una demostración de envidia. Pablo Picasso aseveraba: «Quien se guarda un elogio se queda con algo ajeno». Cuando alguien se alce con algún mérito y el resto permanezca en silencio, probablemente la envidia esté presente. Con gran acierto Khalil Gibran aseguraba: «El silencio del envidioso está lleno de ruidos».
Lo de «envidia sana» es un cuento. De sana, nada. Esta expresión es el mecanismo de defensa que utilizamos los humanos para esconder nuestros auténticos sentimientos, ya que como decía Plutarco, «entre los desórdenes del alma, la envidia es el único inconfesable». Por eso, el ser humano busca excusas para no quedar en evidencia y al nombre de la «envidia» se le añade el apellido de «sana».
Lo más triste de la envidia es que habitualmente se manifiesta entre los más cercanos. Esto es, en el círculo de amigos, en el ámbito familiar o entre los compañeros de trabajo. La razón es sencilla: con quien uno tiene a mano existen más posibilidades de comparar. Es una triste paradoja pero cierta: donde teóricamente debería existir más unión y satisfacción por los logros del prójimo, es donde la envidia se manifiesta con mayor crudeza. 
La envidia casi nunca se exhibe a cara descubierta. Es más sutil y suele servirse de segundas para disimularla. Jacinto Benavente lo explicaba espléndidamente: «Es tan fea la envidia que siempre anda por el mundo disfrazada». En ocasiones será una carcajada irónica y en otras una sonrisita cargada de doble sentido.
El envidioso es profundamente desdichado. Miguel de Unamuno escribía: «La envidia es mil veces más terrible que el hambre, porque es hambre espiritual». Una persona dominada por este sentimiento negativo se consume. Vive en un estado de amargura y desazón permanente. No disfruta de la vida. En muchas ocasiones se ha dicho que «la felicidad no consiste en tener muchas cosas sino en disfrutar mucho de lo que se tiene». Así es y así lo afirmaba William Shakespeare: «Sufrimos demasiado por lo poco que nos falta y gozamos poco de lo mucho que tenemos».
La envidia siempre tiene coartada. El arma arrojadiza del envidioso es la crítica, y como todo es susceptible de ser criticado, ello supone un gran alivio para los envidiosos que tienen dónde agarrarse  y poder salirse con la suya. Si le va bien en el mundo de los negocios, le dirán que desatiende a su familia; si cumple con sus obligaciones familiares, le reprobarán su falta de ambición... Y así con todo.
La suerte es otro de los recursos de los que a menudo hace uso el envidioso. Si Vd. tiene suerte y él no, ya tiene la ecuación hecha y la conciencia tranquila. Su falta de acierto se debe a factores ajenos a su persona y queda exonerado de toda responsabilidad. Con agudeza Víctor Hugo llamaba «mezquina» a la suerte porque según el escritor «su falso parecido con el verdadero mérito engaña a los hombres». 
No se deprima cuando alguien le critique, es lo normal. La experiencia demuestra que 9 de cada 10 críticas están basadas en la envidia o en las ganas de hacer daño. Tan sólo 1 de cada 10 busca la mejora y el crecimiento del interlocutor. Por tanto, si «escuchar» es una gran virtud, saber cuándo «no escuchar» también lo es.
Huya de los pesimistas que suelen ser «grandes envidiosos». Si hay un rasgo que define a los pesimistas es su carácter excesivamente conservador. El miedo les lleva a mantenerse amarrados en puerto seguro, con lo que sus éxitos no suelen pasar del aprobado raspado. Por eso, les molesta que otros logren metas (ello dejaría al desnudo sus límites) y suelen verse dominados por la envidia.
Una de las mejores formas de evitar envidias gratuitas es no armar mucho ruido. Actuar con discreción es una recomendación válida. De este modo, quienes estén tentados para atacar, no tendrán razones para hacerlo. Es complicado, porque en un mundo en el que tener visibilidad es imprescindible –lo que no se conoce, no existe–, resulta arduo torear la situación.
Lo que más le fastidia al envidioso es que le ignoren. Porque entonces no tiene argumentos con los que atacar a su presa. Dar la razón al envidioso le desconcierta enormemente y le deja en fuera de juego al no poder seguir echando leña al fuego. Un proverbio árabe afirma: «Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien». Hace poco cayó en mis manos una entrevista al director de cine David Trueba. Buena parte de la charla transcurría en torno a este tema. Resumo algunas preguntas:
¿Se siente envidiado?
Bueno, despierto envidias en general. Y, sin querer, las convierto en eternas.
¿Por qué?
Porque cuando alguien me machaca no le envío los tanques.
Eso fastidia más todavía...
Es lo que más les duele: que los ignores (...). Cuando envidias, odias y haces daño, lo que quieres es que tu víctima te corresponda. Si encima te ignora, ¡te quieres morir!
Como con gran maestría aseguraba Kipling: «No busques más odio que el que te tengan».
Mi madre me decía «Tienes muchas razones para ser envidiado, así que no les des más” (...). Cuando perdí todos los Goya, un viejo director amigo mío, me dijo: «No sabes la de amigos que has ganado hoy».
¿Nunca ha envidiado al prójimo?
¡Pues claro! Todos viajamos con una máquina de odiar a cuestas que recicla todo lo que nos pasa.
En resumen, evite a toda costa ser preso de la envidia, un sentimiento que es tremendamente dañino no sólo para su bienestar mental sino también físico. Desde hace poco se sabe gracias a investigaciones llevadas a cabo en  Instituto Nacional de Ciencias Radiológicas en Inage–Ku (Japón), que la envidia activa las mismas zonas del cerebro que el dolor físico. Quizás no sea casualidad la expresión «me muero de envidia».
Un consejo de despedida: haga lo que le gusta, no tenga excesivo apego al reconocimiento de los demás, disfrute de lo que tiene más que fijarse en lo que le falta, no mire demasiado a los lados (el sol sale para todos y en todos los lados cuecen habas), y se sentirá mejor consigo mismo y más libre.

Francisco Alcaide Hernández
Profesor Escuela de Negocios - Universidad Antonio de Nebrija
Artículo de opinión publicado por Executive Excellence nº57 febr.09

Artículos de interés, Mercado laboral

19/07/2011

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