Formación en coahing
El objetivo del presente artículo (en coaching siempre trabajamos en dirección a objetivos) es arrojar algo de luz en la nebulosa de información que puede encontrar cualquier persona que decide formarse en el fascinante mundo del coaching. Los principios que hemos seguido han sido el de utilidad informativa y objetividad, a vosotros, los lectores, os corresponderá juzgar la utilidad subjetiva del mismo.
El coaching, es una de las disciplinas (no herramienta) que más crecimiento y desarrollo está teniendo en la actualidad, especialmente en el ámbito empresarial. Basta clickear “coaching” en Google, para obtener la escalofriante cifra de más de 200 millones de entradas, la cosa no mejora si reducimos la búsqueda a “formación en coaching” obteniendo unos 4 millones de entradas, teniendo en cuenta que el parámetro de búsqueda “formación” está en castellano. Desde luego la persona que decide lanzarse en la búsqueda de información útil sobre el coaching se encuentra ante una tarea titánica.
En los últimos años la proliferación de artículos (como este), centros de formación, coaches de la más diversa índole etc., crece exponencialmente año tras año. En el imaginario colectivo el coaching aparece asociado a diferentes conceptos como liderazgo, crecimiento, entrenamiento, asesoramiento o desarrollo, algunos con más acierto que otros. Mucha gente tiene una idea más o menos definida de lo que es, sin embargo, cuando pedimos una definición conceptual del mismo, encontramos balbuceantes respuestas incluso entre supuestos coaches.
Y es que el coaching, está aportando una manera diferente de conseguir el desarrollo de personas, basados en unos principios éticos y teóricos revolucionarios (sobre todo en el mundo organizacional) con una metodología de trabajo altamente eficaz en la consecución de objetivos a pesar de la intangibilidad de su valor principal, a saber, la relación de confianza y respeto que se da entre dos personas.
Pero no hay que olvidar que a día de hoy no existen organismos oficiales encargados de regular la profesión. Es cierto que existen asociaciones internacionales como la International Coach Federation o la Asociación Española de Coaching ( en adelante ICF y ASESCO respectivamente) pero su afiliación es voluntaria y en muchos casos su funcionalidad puede ser cuestionada, baste decir que muchos de los grandes coaches de prestigio internacional no “pertenecen” a ninguna asociación de este tipo.
Con este panorama es entendible el surgimiento de todo un mercado oportunista que aprovecha el tirón del coaching para montarse al carro y llenarse los bolsillos a costa del prestigio de la profesión. Así, encontramos cursos introductorios de cerca 1000€ el fin de semana como paso previo a una formación especializada, o cursos de formación intensiva con precios astronómicos en los que aprender “todo sobre el coaching” en apenas unos días de formación. Eso sin contar, escuelas que hasta hace poco se dedicaban a otros tipos de formación y ahora meten el concepto coaching como “lavado de cara” de dicha formación, sirvan como ejemplo: PNL y Coaching, Gestalt y Coaching o Inteligencia Emocional con Coaching. Formación y disciplinas de gran utilidad, pero que en algunos casos pueden llegar a tener principios teóricos y conceptuales incompatibles con la propia esencia del coaching.
Entonces, teniendo en cuenta el gran esfuerzo en tiempo y dinero que es necesario para formarse en coaching ¿cómo encontrar la “mejor” formación y que además se adapte a mis expectativas? Intentaremos ofrecer algunos consejos prácticos que puedan ser de utilidad a la hora de informarse y comparar escuelas y programas de formación.
-Información sobre el coaching: antes de dar el paso para formarnos en coaching es necesario saber qué es el coaching. A veces tenemos una idea vaga o imprecisa de lo que es y, puede pasar, que nos desilusionemos si resulta que el coaching es distinto a lo que pensamos o esperamos. Para ello, en ocasiones bastará con hacer algunas búsquedas por internet o preguntar a las propias escuelas. Pero si lo que buscamos es poder rentabilizar nuestra inversión y un conocimiento lo más cercano a la profesión per se, podemos encontrar multitud de bibliografía relacionada y nada mejor que acudir a las fuentes. Para qué conformarnos con leer lo resumido de alguien que leyó a otro, que trabajó con uno de los fundadores del coaching, cuando podemos leer a los pioneros de la profesión.
-Programas formativos: Es muy frecuente consultar los programas formativos que ofrecen las escuelas, estos nos pueden dar pistas sobre la relación directa que hay con el coaching (aunque luego los contenidos puedan ser otros). Debemos comprobar si aparecen específicamente elementos claves de cualquier disciplina, a saber, historia, principios elementales, fundamentación teórica, etc. Además, conviene preguntar sobre la metodología de trabajo, puede ser muy divertido y útil practicar ejercicios de comunicación emocional o expresión corporal, pero pueden tener muy poco que ver con la práctica del coaching. A esto hay que añadir otro elemento fundamental para la formación, es decir, la adquisición de competencias básicas para el ejercicio de la profesión.
-Escuelas de Coaching: muchas veces se ignora o no se informa lo suficiente sobre lo que son las “escuelas en coaching”. Como en casi toda disciplina existen distintas orientaciones teóricas y prácticas a la hora de trabajar. En coaching, podemos decir que existen tres orientaciones claramente diferenciadas y reconocidas. No podemos decir que una sea mejor que otra, pero es importante conocer cada una de ellas, para formarnos en aquella que se encuentre más alienada con nuestra manera de entender el coaching. Estas son:
-Norteamericana
-Ontológica o Sudamericana
-Europea
-Certificaciones: Este es uno de los puntos que más confusión generan y que más interesan a los futuros coaches. Como mencionamos más arriba existen instituciones y asociaciones que además de velar por el buen hacer de la profesión ofrecen certificaciones para aquellos coach que demuestren las competencias, conocimientos y experiencia que se entienden como necesarias para el correcto desempeño de la profesión (máxime si tenemos en cuenta que trabajamos con personas). Algunas escuelas ofrecen certificados propios una vez finalizada la formación con escasa utilidad o reconocimiento profesional, otras “venden” programas acreditados por ICF tras cuya finalización automáticamente se obtendría la certificación, cosa que tampoco es cierta. Lo mejor, de nuevo, es acudir a la fuente si alguien quiere saber realmente cómo puede conseguir la certificación a nivel internacional lo ideal es entrar en la web de ICF donde aparece toda la información necesaria. Ahí podremos ver que lo importante no es la certificación del programa, sino el poseer los conocimientos, competencias y experiencia necesarias en función del tipo de certificación solicitada.
-Tipos de coaching: otra confusión general se refiere a las aplicaciones del coaching. Leyendo artículos de internet o publicidad de algunas escuelas podría pensarse que existen diferentes tipos de coaching: personal, ejecutivo, de equipos, autocoaching... Cuando el coaching es una disciplina unitaria y diferenciada aunque incluya conceptos y supuestos de otras muchas. La metodología del coaching es única, lo que cambia es la aplicación que podemos hacer de la misma en función del ámbito en el que vayamos a desarrollarla. A modo de hipótesis tentativa podemos pensar que parte de esta confusión puede venir por la conceptualización del coaching como herramienta. Así podemos pensar que esta puede aplicarse junto con otras disciplinas en cualquier ámbito y, lo cierto, es que aunque la metodología y los supuestos teóricos puedan ser de utilidad para muchas otras profesiones o que dentro del coaching existan herramientas de trabajo aplicables a múltiples contextos, el coaching, como tal, es una profesión claramente delimitada.
Creemos que teniendo en cuenta estos puntos y trabajándolos en profundidad cualquier persona podrá hacer una elección lo más acertada posible con respecto a su formación. Esperamos que la información ofrecida sirva para despejar algunas dudas y contribuir a que aquellas personas indecisas tomen la determinación necesaria para formarse en esta bella profesión.
Enlaces de interés
Coaching para directivos y managers